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miércoles, 20 de febrero de 2019

Mermelada de fresas SIN azúcar





Para los que quieran reducir un poco el consumo de azúcar pero sean adictos a las mermeladas, aquí va una receta muy fácil, rápida y más sana que las mermeladas convencionales. Yo la utilizo bastante últimamente, sobre todo porque así puedo "pasarme" un poco más en mis desayunos, que son mi comida favorita del día. 

Como no lleva azúcar, se conserva menos tiempo que una mermelada normal, así que yo la hago sólo para una semana y así también voy variando de fruta.

martes, 1 de agosto de 2017

Melocotones en almíbar







Estoy muy vaga últimamente, más que vaga es que el verano para mí es tiempo de disfrutar de la playita, el sol y el mar y le dedico poco tiempo al blog. Eso no quiere decir que no siga haciendo mis postres pero el verano es tan corto que hay que aprovechar el buen tiempo.

También es momento de preparar conservas para el invierno porque ahora nos sobra todo pero luego, cuando llega el frío y no es la época, bien que sienta tener la despensa provista de mermeladas y frutas en almíbar, como estos melocotones que os traigo hoy.

miércoles, 11 de enero de 2017

Naranjas confitadas









Este año, cuando hice el Roscón de Reyes quise variar la decoración en el sentido de hacerla más casera y para ello utilicé naranjas ecológicas del Tamuxe, sin pesticidas ni productos químicos ni nada de nada, cortadas en rodajas, y con ellas adorné mi roscón.

Otras, las corté por la mitad y sumergí una parte en chocolate negro fundido, dejé que éste se endureciera en la nevera y luego las guardé en un recipiente hermético para tomar de vez en cuando. El chocolate negro se lleva la mar de bien con la naranja.

martes, 15 de noviembre de 2016

Cabello de ángel





Por fín le tocó a la calabaza convertirse en cabello de ángel...... 

La pobre ya llevaba un tiempo, junto con otra más, en mi garaje, esperando el momento pero no lo tuve hasta ayer que me puse manos a la obra. Nunca lo había intentado.

jueves, 26 de mayo de 2016

Mermelada de nísperos








Yo no era muy aficionada a las mermeladas pero desde que las hago en casa, casi todos los días acompaño la tostada del desayuno con unas cucharaditas de mermelada. Son tan sencillas de preparar que es una pena no hacerlas una misma al gusto. Son además un bonito regalo artesanal, de gran valor para los que lo saben apreciar.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Lemon curd o crema de limón




La primera vez que probé esta riquísima crema, fue gracias a Rose, una amiga inglesa que me regaló un bote de la que hace ella y me encantó. "Curd" significa cuajado y es eso, una típica receta inglesa consistente en una crema muy suave, con pocos ingredientes, de los que todos tenemos en casa y que apenas lleva un cuarto de hora preparar.

jueves, 14 de abril de 2016

Mermelada de fresa





Me gustan las conservas caseras, me gusta hacerlas y me gusta disfrutarlas después con la tranquilidad que da el saber qué lleva lo que te estás comiendo. Además de disfrutarlas, me gusta tenerlas en mi despensa y poder obsequiar con ellas a la gente que quiero cuando me apetece hacerlo. En ocasiones también me regalan a mí y es algo que valoro muchísimo porque se el trabajo que conlleva y el cariño que se pone en ello. 

Hoy os traigo una mermelada de fresas y os animo a que la hagáis en vuestra casa.

jueves, 5 de noviembre de 2015

Tarta de castañas para rellenar

Bueno, la sorpresa que tengo para vosotras hoy es una colaboración de mi amiga Charo de La Guardia. Ella hizo la tarta. Todo es suyo, tanto la receta como las fotos. Yo os doy mi opinión porque ya la he probado: riquísima.

El fin de semana pasado nos sorprendió con ella y nos encantó a todas, así cortada en trozos como si fueran pastelitos. Pongo énfasis en el sabor de la crema de castañas y lo suave que resulta. Es otra más que pongo en mi lista de "recetas interesantes que haré" (uno de mis tableros en Pinterest).

Además de la tarta, tal como ella explica, también podéis preparar la crema de castañas para guardarla en conserva y así saborearla en otro momento del año, cuando ya no las tengamos a mano. 

Mientras tanto y antes de que se acaben, os animo a que la probéis.

Muchas gracias Charo.









Ingredientes tarta:

1/2 kg. de castañas cocidas con "fiúncho" (anís)
1 brik de nata de cocina 200 ml.
2 huevos
140 gr. azúcar
140 gr. harina
1/2 sobre  royal
2  cucharadas cola cao/ cacao
1 bote (de los de mermelada) de crema de castañas


Elaboración:

Pasa por la batidora todos los ingredientes excepto la crema.

Vierte esta masa en un molde untado con mantequilla y enharinado.

Horno  medio. Cuando esté hecha y fría se abre en dos  y se rellena con la crema.


Crema de castañas:

1 kg. castañas cocidas y peladas
750 gr. azúcar
1 vasito de agua
1 vaina de vainilla

Si quieres conservar la crema de castañas


Se hace un almíbar y se añade a las castañas ya trituradas. Se pasa por la batidora  hasta conseguir una pasta o crema que podemos conservar  con el procedimiento de esterilizado para las conservas.




martes, 20 de octubre de 2015

Castañas en almíbar

Ya está aquí el otoño, tiempo de preparación para el frío del invierno. Tiempo de magostos y de aroma de leña crepitando en la chimenea después de tantos meses de inactividad, tiempo que sugiere sofá y mantita y un te humeante mientras ves una peli o dejar que te vaya venciendo el sueño oyendo caer la lluvia tras los cristales.... Y esos días de sol, de paseos entre árboles que se visten de colores inimaginables: amarillos, rojizos, mostazas, beiges, tiempo de setas y olor a montaña.... ¿quién dijo que el otoño no tiene encanto? 

Esos días grises de lluvia, me gusta meterme en la cocina y preparar aquellos dulces que requieren más tiempo: roscones con sus levados correspondientes, mermeladas y confituras, conservas en almíbar, ¡hay tanto que se puede preparar para  disfrutarlo más adelante cuando ya no lo tenemos tan a mano!

Una de esas conservas son las castañas en almíbar que hoy os presento. Ví una foto muy sugerente en Pinterest que  me llevó al blog "la cocina de frabisa", que tiene unas recetas espectaculares, de ahí la saqué, aunque la preparación la hice un poco a mi manera. Elaboré un almíbar con azúcar blanco, luego con azúcar moreno y finalmente con una mezcla de ambos que fue la que más me gustó. Una cosa sí que tengo que deciros: ya os podéis armar de paciencia, porque pelar las castañas una por una con todo cuidado para que no se rompan lleva mucho tiempo.

Las castañas, una vez hayan reposado en el almíbar (mínimo durante un mes), se pueden tomar tal cual o utilizarlas  para adornar tartas o acompañar una carne como guarnición. Cuanto más grandes las podáis conseguir, mejor.










Ingredientes:

-          1 kg de castañas
-          400 gr de azúcar normal
-          400 gr de azúcar moreno
-          400 ml de agua
-          1 palito de canela


Elaboración:

Lavar bajo el grifo de agua las castañas y, sin pelar, ponerlas a hervir en una olla con agua fría que las cubra.



Cuando empiece a hervir, dejarlas así en el agua unos siete u ocho minutos.




Apagar el fuego y dejar las castañas en el agua caliente. 




Ir sacándolas del agua, de tres en tres, con una espumadera, para poder pelarlas sin que se enfríen porque cuando más frías están más difícil será quitarles la piel. Cuidado que queman bastante.




Hay que pelarlas con sumo cuidado porque han de quedar enteras, si se rompen ya no sirven, se pueden utilizar para otras preparaciones pero no para envasar.
Según las vamos pelando las vamos reservando en un plato.




Si se nos enfría el agua de vez en cuando ponemos de nuevo la olla al fuego un par de minutos para que coja temperatura otra vez y así poder pelar las castañas con más facilidad.

Cuando las tengamos todas preparadas las reservamos y preparamos el almíbar echando el agua con el azúcar y la canela en una olla que pondremos al fuego. Cuando hierva bajamos la temperatura y la dejamos hirviendo suavemente hasta que obtengamos un almíbar  medianamente denso (lo que nos llevará unos quince o veinte minutos).






Llenamos los botes (que previamente habremos esterilizado haciéndolos hervir en agua  durante 15 minutos) con las castañas y luego les ponemos el almíbar. Cerramos con la tapa y colocamos todos los botes en una olla grande con agua fría que los cubra y los esterilizamos dejándolos hervir durante veinte minutos.

Dejamos los botes en la olla hasta que se enfríe el agua y luego los sacamos y almacenamos en sitio seco y alejado de la luz.











viernes, 14 de agosto de 2015

Mirabeles en almíbar

Para los que no lo conozcáis, el mirabel es una variedad de ciruela, de pequeño tamaño y color amarillo con manchas rojizas. Su procedencia es centroeuropea y en España se cultiva casi en exclusiva en Galicia, en la zona de O Rosal, próxima a la desembocadura del río Miño, alcanzando su madurez sobre el mes de julio. Es una fruta de sabor dulce de múltiples aplicaciones en repostería y si frescos, recién cogidos del árbol, están muy ricos, en almíbar o mermelada lo están todavía más. 








El almíbar se prepara con medio kg de azúcar por cada litro de agua
Se pone al fuego el agua con el azúcar hasta que hierva. Se deja enfriar.

Se lavan los mirabeles bien bajo el chorro de agua. Se secan y se  les quita el rabito si lo tienen.



Se esterilizan los botes vacíos y las tapas en agua hirviendo durante 15 minutos.

En cuanto enfríen, se llenan con los mirabeles, apretándolos bien para que no queden sueltos flotando en el líquido. Se rellena cada bote con el almíbar de forma que cubra bien toda la fruta.

Se cierran los botes herméticamente y se meten en una olla bien grande, llena de agua que los cubra totalmente, dejando que ésta hierva durante 15 ó 20 minutos dependiendo de que los botes sean de tamaño pequeño (250 ml) o más grande (500 ml).



Se sacan los botes de la olla y se dejan enfriar. Se les puede dar la vuelta, varias veces, los días siguientes para que el almíbar llegue bien a toda la fruta.




Se almacenan en la despensa y se dejan reposar varios meses para que alcancen todo su sabor.





jueves, 11 de diciembre de 2014

Confitura de mandarina

Esta vez os traigo una confitura casera de mandarina. Habitualmente, no suelo tomar ni  mermeladas ni confituras, por aquello de la dieta nada más, porque por otra parte me encantan en el desayuno, sobre la tostada con margarina. Y si no sois consumidores, siempre os queda la opción de prepararlas para hacer un regalo ecológico a alguien que le guste.

No es lo mismo confitura, mermelada o jalea. Aunque todas llevan los mismos ingredientes básicos, fruta y azúcar, se procesan de forma diferente. La mermelada tiene una consistencia semilíquida, mientras que la confitura es algo más sólida y lleva más azúcar. En ambas se emplea la fruta, no como en la jalea, que se prepara con el zumo y tiene una consistencia más gelatinosa.

Esta confitura que os presento aquí, hecha con mandarinas caseras, sin pesticidas ni nada que se le parezca, no se si sería porque la hice yo o qué, pero la encontré muy rica.




Ingredientes:

- 1 kg de mandarinas
- 750 gr de azúcar
- 1 limón

Preparación:

- Lo primero, hay que lavar muy bien los botes y las tapas, mejor en lavavajillas. Después  esterilizar todo muy bien, teniendo en cuenta que una esterilización casera nunca será efectiva al cien por cien, así que hay que poner especial cuidado en la higiene, para ello se meten los botes de cristal en una olla grande cubiertos de agua fría y se hierven durante 20 minutos. Se dejan enfriar boca abajo sobre un paño limpio. Hacer lo mismo con las tapas.




Y ahora vamos con la fruta:

-  Lavar y pelar las mandarinas reservando las pieles.




- Cortar las pieles en tiritas muy finas. Yo pasé una parte de las pieles por la trituradora y otra parte menor la corte en tiras finas.


- Poner las pieles cortadas en un cazo con agua fría que las cubra y hervirlas durante  5 minutos. Transcurrido ese tiempo, escurrir el agua y repetir el proceso dos veces más, así se quita el sabor amargo de la parte blanca.




- Poner en otro cazo la fruta tal cual está, sin cortar. Yo sólo le quité los hilos blancos y alguna pepita que ví. No pasa nada si va alguna porque tienen pectina que es necesaria para el proceso pero también se pueden retirar.

- Añadir a la fruta el azúcar, el zumo del limón y las pieles escurridas y poner el cazo al fuego medio, dejando que se vaya cociendo todo durante una media hora. Yo la fui aplastando con un tenedor. Cuando las pieles se vean brillantes ya está lista nuestra confitura. Yo la pasé un poco por la trituradora.

                   

             




- Echarla directamente en los tarros de cristal ya esterilizados.


- Tapar bien los botes y meterlos de pie dentro de una olla grande cubiertos de agua fría. Mantenerlos en el agua hirviendo durante 20 minutos para que el calor llegue bien al interior y elimine todos los microorganismos nocivos.



- Sacarlos del agua y dejarlos enfriar. Etiquetar y guardar.