martes, 2 de agosto de 2016

Tarta helada de galletas Oreo








¡Ay qué calores estamos pasando estos días! menos mal que los que estamos cerca del mar podemos respirar un poquito mejor porque los que viven tierra adentro.... uffff... no me lo quiero ni imaginar.

Para contrarrestar las altas temperaturas nada mejor que algo fresquito, así que esta vez os presento una flamante tarta helada de galletas Oreo que está soberbia. Exactamente igual que la que vi en el blog de María Lunarillos, que últimamente estoy visitando con más frecuencia de la habitual y siempre descubro recetas estupendísimas.

Tengo varias recetas de tartas heladas y también de helados en espera. Ya os las presentaré si me decido a hacerlas porque son una muy buena opción. Simplemente sacarlas del congelador, cortar un trocito y poner los ojos en blanco, mmmmmm ¡¡¡qué bueno!!!

Ingredientes:

-         2 paquetes de galletas Oreo (250 gr. cada uno)
-          500 ml de nata para montar
-          1 bote de leche condensada (740 gr.)
-          75 gr de mantequilla

Para el acabado:

-          150 ml de nata para montar
-          Mini galletas Oreo para adornar al gusto

Preparación:

Para hacer la base de la tarta, cogemos unas 15  ó  20 galletas, las abrimos, sacamos el relleno y trituramos el resto. Lo mezclamos con la mantequilla derretida y forramos la base de un molde desmontable. Metemos a la nevera un cuarto de hora.





Troceamos a mano unas 30 galletas (eso a gusto de cada cual, si os gustan muchisísísimo le ponéis más y el tamaño también es a gusto, yo las partí en trozos medianos) y reservamos.




Montamos la nata sin llegar a dejarla muy firme, es mejor que quede algo fluida, (cuando empieza a hacer los surcos) y le añadimos la leche condensada mezclando despacio hasta que se integre bien.



Seguidamente añadimos los trozos de galleta y removemos suavemente hasta que queden cubiertos por la nata.



Sacamos el molde de la nevera y volcamos en él la mezcla de helado.

Metemos el molde en el congelador toda la noche.

Al día siguiente, montamos el resto de la nata, esta vez tiene que quedar bien firme.

Sacamos el molde del congelador y retiramos las paredes flexibles, fijaros que bien queda, se despegan casi solas.  (Si tenéis un molde convencional, pasáis un cuchillo alrededor y retiráis el aro y con ayuda de dos espátulas transportáis la tarta al plato donde la serviréis).




Con ayuda de una manga pastelera y una boquilla rizada, adornamos la tarta poniendo unos rosetones por toda su superficie. Sobre los rosetones de nata colocamos las galletitas mini Oreo.





Volvemos a meter al congelador hasta el momento de servir.




MIS NOTAS:

Yo encontré esta tarta demasiado dulce para mi gusto, por tanto, la próxima vez le pondré menos leche condensada (con 600 gr creo que será suficiente).


Es una tarta muy suave que no queda nada dura así que no es necesario sacarla del congelador un tiempo antes de consumir porque al ponerla a temperatura ambiente enseguida está perfecta para degustar. Más bien deberéis serviros y meterla rápido al congelador otra vez y el que quiera repetir (seguro que todos, jaja) que pida otro trozo y la volvéis a sacar.

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