Este trenzado fácil y muy rápido de preparar es una receta de Ana Laura, amiga mía desde los tiempos del colegio, así que lo bauticé con su nombre. Cuando ví esas fotos no pude resistirme a intentar hacerlo.
Como me salió tan bien, le pedí permiso para publicar su receta y, como me lo dió, aquí la tenéis tal cual la hace ella. Ya sabéis que mi blog está a vuestra disposición siempre que queráis publicar algo hecho por vosotras. Las fotos del trenzado son suyas, yo sólo metí la de la masa y la del corte.
Como me salió tan bien, le pedí permiso para publicar su receta y, como me lo dió, aquí la tenéis tal cual la hace ella. Ya sabéis que mi blog está a vuestra disposición siempre que queráis publicar algo hecho por vosotras. Las fotos del trenzado son suyas, yo sólo metí la de la masa y la del corte.
Os aseguro que sale tierno y tan esponjoso que trocito a trocito no paras de comer.
Ella no le pone nada encima, ni azúcar, ni almendra o frutas confitadas, etc. pero yo sí que le puse azúcar, -faltaría más, con lo golosa que soy-, así que un poco de azúcar mojadito en unas gotas de anís para formar grumos y adornar el trenzado, ¡¡¡mmmmm, bocatto di cardinale!!!
Muchas gracias Ana.
Edito: Este trenzado es éxito seguro. Lo he preparado docenas de veces y siempre con buen resultado. Le encanta a todo el mundo. A través del tiempo, he variado algunas cosas, sobre todo los tiempos de levado. Os dejo mis modificaciones en letra cursiva para que se distingan de la receta original de mi amiga.
Ingredientes (para dos trenzas):
-
250
ml de leche
-
100
ml de aceite de girasol
-
50
gr de azúcar (yo, 100 gr)
-
Pizca
de sal
-
40
gr de levadura de panadería (yo 30 gr)
-
2
huevos y 1 huevo más para pincelar las trenzas
-
650
ó 700 gr de harina de repostería (yo, harina de fuerza o 60% fuerza y 40% de todo uso)
Ralladura de limón y naranja
Preparación:
Calentar un poco la leche y disolver en
ella la levadura. (La leche debe estar sólo tibia, no caliente, para no matar la levadura)
Ponerla en un bol con el azúcar, la sal, el
aceite, los dos huevos enteros, las ralladuras y batir toda la mezcla.
Añadir la harina y amasar unos cinco
minutos con amasadora, o algo más si es
a mano, hasta que la masa esté en su
punto y no se pegue a las manos (añadir un poco más de harina si veis que queda demasiado
pegajosa).
Poner la bola de masa en un bol, tapada con un paño, y dejar reposar 10 minutos para que aumente su tamaño (yo la dejo levedar una hora mínimo).
(Yo, cuando es invierno, las meto a levedar dentro del horno. Lo pongo a calentar a 50º y cuando ya está a esa temperatura, apago el horno y abro unos segundos la puerta para que baje un poco la temperatura, porque la levadura hace bien su trabajo entre 25º y 35º, si está a menos grados no actúa bien y a más temperatura se muere).
Transcurrido ese tiempo, dividir la masa en dos mitades.
Cada mitad dividirla en tres trozos iguales, estirarlos formando tres “churros”
y trenzarlos.
Colocar las trenzas, una vez formadas,
sobre papel de hornear en la bandeja del horno para el segundo levado y pincelarlas con huevo batido.
Dejarlas levedar hasta que doblen su volumen (esto puede tardar unos diez
minutos o algo más) (yo, las dejo levedar sobre una hora).
Cuando hayan aumentado el volumen, se pincelan otra vez con huevo y se decoran (yo les pongo azúcar mezclado con anís en montoncitos, guindas y almendra laminada), y se hornean a 180º/200º, según cada horno, (yo precaliento a 200º las meto al horno y cuando empiezan a dorarse, bajo a 180º) y en unos 10 ó 15 minutos estarán ya listas para sacar del horno y dejar enfriar.
Se pueden cortar longitudinalmente y rellenar de crema, nata, trufa...
Y como me sobró una poca de masa, hice estos bollos suizos:



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